CERRADO POR DERRIBO.

El blog está cerrado por derribo (emocional) de su autor. Nos veremos nuevamente cuando el (mi) clima mejore.

VOCES

Jaime, oye tú, ven, no fue así, corre, ayer, voltea, Jimmy, cuidado, gritos mucho gritos, mamá, despierta, regresa, no te vayas, juega.

Todo eso son las voces que escucho en mi cabeza algunas noches antes de dormir. No recuerdo exactamente desde cuándo me sucede eso, pero si tengo la certeza que fue desde niño. Antes me daba miedo escucharlas, siempre asocié esas voces a cierto tipo de esquizofrenia latente pero con el tiempo me parecieron hasta cierto punto divertidas. Un día se lo conté a un familiar cercano y por poco no me lleva directo al manicomio, así que decidí callar por un tiempo más, hasta que se lo conté a una amiga y me ella me dijo que escuchaba igual algunas voces y que tampoco lo contaba por iguales motivos a los míos. Así que decidimos hacer una discreta encuesta entre amigos y familiares y nos dimos con la sorpresa que eran muchas las personas que las escuchaban (siempre antes de dormir o cuando se empezaban a quedar dormidas) y que callaban por nuestros mismo motivos. Decidimos investigar en internet y encontramos este esclarecedor artículo que le quita mucho de mito a algo que sucede más de lo que se pensaba.

¿Alguno de ustedes escucha esas voces? ¿Lo admiten? ¿Creen que soy (somos) esquizofrénico(s)?



Oír voces "es normal"

BBC Mundo Ciencia

Se creía que oír voces era el primer síntoma de una enfermedad mental, pero al parecer puede ser algo normal.


Eso es lo que cree un equipo de psicólogos británicos que además, dice esto es algo muy común entre la gente.
Una de cada 25 personas suele oír regularmente voces en la cabeza, revela el estudio llevado a cabo en la Universidad de Manchester, Inglaterra.

Se encontró además que muchos de los que escuchan estas voces no buscan ayuda porque éstas, dicen, tienen un impacto positivo en su vida.


Las voces en la cabeza son para mucha gente un signo de "consuelo e inspiración".

Pero tal como explica a BBC Ciencia el doctor Miguel Ángel Cherro de la Asociación Mundial de Psiquiatría Infantil y de Adolescentes, "el estigma asociado a la audición de voces, podría evitar que la gente que tiene esta experiencia busque ayuda".

Diversidad

Se sabe que mucha gente entre la población en general escucha voces, dicen los psicólogos.

Pero estas personas nunca han sentido la necesidad de acudir a los servicios de salud mental.
Algunos expertos incluso creen que es mayor el número de gente que escucha voces y no busca ayuda psiquiátrica, que el número de gente que sí pide ayuda.

Quienes oyen voces lo describen como la experiencia de escuchar que alguien llama tu nombre y al voltear no hay nadie.

La gente también suele sentir que las voces son como pensamientos que entran en tu mente desde fuera de ti mismo.

No tienen idea de lo que esa voz podría decir, e incluso podrían sostener con ésta una conversación.

El equipo de Manchester desea investigar ahora por qué algunas personas ven sus voces positivamente mientras que para otras en una fuente de angustia.

Los investigadores creen que el escuchar voces en sí mismo no es la causa del problema.

Lo que es más importante, indican, es la forma como la gente interpreta estas voces.

Los factores externos, como las experiencias y creencias de la persona, podrían tener una influencia en la forma como se perciben.

Contexto

Los expertos creen que si una persona está tratando de superar un trauma o tiene una baja autoestima, o ve a los demás como seres agresivos, es más fácil que interpreten sus voces como hostiles y perjudiciales.

Por el contrario, si una persona ha tenido experiencias más positivas en la vida y se ha formado creencias más sanas sobre sí misma y los demás, quizás tendrá una visión más positiva de sus voces.
Estudios en el pasado han demostrado que a menudo la gente que escucha voces ha sufrido una niñez traumática.

De cualquier forma, tal como señala el doctor Cherro, no existen suficientes estudios epidemiológicos para poder afirmar de manera consistente cuántas personas presentan esta situación.

Además, el estigma también podría jugar un papel fundamental.

Según el experto, "tradicionalmente se adscribe el tener la audición de voces como un signo característico de lo que se denomina delirio", agrega.

Esta, dice el experto, "es una creación de la imaginación que está despegada de la realidad".

Pero es muy probable que haya personas que escuchen voces en términos de intercambio y de reflexión y esto no necesariamente significa un delirio.

"No me extrañaría que la gente que tiene esta experiencia tenga un temor grande de ser tomado por loco o ser considerado un paciente psiquiátrico y por lo tanto es probable que lo oculte", señala.

Es por eso que según el experto, "son necesarias más investigaciones donde la gente verdaderamente responda si existe o no la presencia de voces en su vida diaria".

Fuente: BBC Mundo.

EL PEOR ENEMIGO

Me llega altamente tu "mejor amigo". Me jode, me arde, me quema y no estoy disimulando. Me llega que le cuentes a él nuestros problemas, que te acompañe, que vaya a tu casa, que te haga reír o que te cuente sus penas que no le interesan a nadie.

Me llega que me digas "no te pongas celoso, él no me mira con ojos de hombre", entonces cariño malo, acá entre nos ¿con qué ojos te mira? ¿De mujercita? ¿De santidad? ¡Qué se joda!

EL PUÑAL Y EL CORAZON

Me ha despertado el sonido de un grillo que nos ha vigilado todo el tiempo. Una vez que mis ojos se adaptan a la penumbra de la habitación puede ver tu cuerpo desnudo y silente abandonado a la complicidad de tu cama. Tu piel casi transparente y sedosa me conmueve. Siento que no puedo compartirte. En unos días debo irme y no quiero dejarte para nadie. Sé que sólo tengo una opción. Ayudado por la memoria busco a un lado de la cama entre mis cosas desperdigadas. Cuando lo encuentro lo tomo entre mis manos y me arrodillo a tu lado, mi mano temblorosa lo sostiene junto a mi muslo. En ese momento abres los ojos y me regalas tu sonrisa y yo te regalo una certera puñalada en el pecho. Tu sonrisa se va desdibujando mientras tu sangre caliente inunda las sábanas. El grillo calla por primera vez. Limpio mis manos con tu vestido, beso tus labios aún tibios y me alejo. Sé que no serás más de nadie (ni siquiera mía).

LA CHICA DE ROSADO

Mientras tengo una terrible pelea de cuyes en mi cabeza, veo que aparece el carro que me lleva a casa de mi hijo. Me subo y acomodo lo mejor que puedo en ese minúsculo asiento de plástico. No he terminado de hacerlo y una chica se sienta a mi lado. No puedo evitar mirarla, trae el pelo corto y una camiseta rosada. En ese momento ella voltea y también me observa pero a diferencia de mí, ella no me saca la mirada de encima para nada.

Pasan unos cinco minutos y casi no ha dejado de mirarme, incómodo por eso, decido bajar del carro a pesar de estar lejos de mi destino. Me bajo y cuando volteo veo a la chica de rosado a mi lado pero ya no me mira, ahora parece buscar algo en su bolso. Aprovecho esa distracción y subo al primer carro que viene, me acomodo entre la gente. Apenas alguien se pone de pie, corro a ocupar ese asiento. Se acerca el cobrador, me pide el pasaje, le doy un billete y me pregunta cuántos se cobra. le respondo con una ironía que su limitado cerebro no alcanza a entender.

-El del chofer, el tuyo y si alcanza el mío.

El tipo se rasca la cabeza y me dice que se refiere a si se cobra el pasaje de la señorita que "está conmigo", volteo a ver a mi supuesta acompañante y es la chica de rosado que me mira inexpresiva. Le digo que no, que es sólo el mío. Me bajo en el siguiente paradero. Paranoico por la situación decido tomar un taxi que me lleve a casa de mi hijo. Cuando llego, él me interroga por la rara expresión de mi rostro, le digo que no se preocupe y vamos a comer unos helados. Cuando llegamos la heladería está llena así que le digo que suba al segundo piso y separe una mesa. Hago el pedido y subo con mis helados pero lo que veo me deja más helado que los propios helados: mi hijo está conversando con la chica de rosado, dejó la bandeja, tomo a mi hijo de la mano y lo saco del lugar ante sus quejas por irnos sin comer helado.

-Te he dicho que no hables con extraños.
-Pero no lo hacía.
-¿Y eso qué era?
-Era extraña, no extraño.
-Es lo mismo.
-No lo es, mira te explico….
-Te he dicho que es lo mismo y no me discutas.


Lo dejo en su casa y le digo a su madre que no lo deje salir solo, ella me dice que soy un paranoico. Me tomo un taxi y regreso a mi casa. Me tomo un par de pastillas para dormir (que irónicamente son de color rosado) y no tardo mucho en entregarme a ese sueño artificial pero necesario, falso pero justiciero. Sólo los fuertes golpes contra la puerta me logran sacar de mi pasajera muerte. Confundido y con la boca pastosa voy hacía la sala dando tumbos, chocando contra todo, abro al puerta y el sueño se me va de golpe, frente a mí está la chica de rosado que sin decirme nada se mete a mi casa. Resignado a mi derrota cierro la puerta, le digo que se siente y se sienta como en su casa, voy a mi cuarto, tomo tres pastillas (rosadas) más y me abandono al sueño mientras pienso en cómo justificar a la chica de rosado cuando mi hijo venga a
visitarme.

EL AMANTE DE LAS FLORES

En las montañas de Valkeri
entre los pavorreales que se pavonean
encontré una flor
tan grande como mi cabeza
y cuando me estiré
para olerla

perdí el lóbulo de la oreja
parte de la nariz
un ojo
y la mitad de la cajetilla
de cigarrillos

regresé
al siguiente día
con la intención de cortar
aquella maldita cosa
pero la encontré
tan hermosa
que en cambio
maté un
pavorreal.

Charles Bukowski.

FELIZ CUMPLE YVONNE :-D

Feliz cumple preciosa, aunque el exceso de alcohol casi me hace olvidar el post jajajajaja. Si no fuera por tí y tu fidelidad a prueba de todo ¿qué sería de mí? Cuando estamos decididos a pasarla bien es cuando me haces creer que la felicidad puede existir (y si existe se debe parecer mucho a tí)

Esta fue la última que bailamos!



Me he acordado muchas veces de ti,
y hoy he pensado en volverte a escribir.
Quiero contarte que buscando entre mis libros
vi tus dibujos y casi te oí decir:
Hola qué tal Lico Manuel. ¿Qué tal?
Vamos pero dando la vuelta.
Espera, no me cojas aún
que está mi madre en el balcón.

Yo vivo en el mismo lugar.
Existe aún aquel bar y el rincón
donde solíamos hablar.
Donde escuchábamos nuestra canción.
Ahora ya no van a merendar
los de la fábrica de gas.
Ahora ya no hay palomas
ni aquel gato que era cazador.
Arrancaron el árbol
que hacía sombra en tu puerta.

Y casi te oigo decir:
Hola qué tal Lico Manuel.
Casi te puedo imaginar
al ver tu firma en un papel

Aún te recuerdo, muchas veces pienso en ti.
Y hoy he pensado en volverte a escribir.
Agua de lluvia, agua de días que vendrán...
Me desperté sin ti, no volverás jamás.

Adiós Manuel, Lico Manuel, me voy
hacia el fondo, al mar de la nada.
Y yo aquí tendido estoy
en este lecho de llanto.
Arriba, venga ponte de pie.
Lo que pasó ya no existe. Pues bien,
hace ya más de un mes.
Ahora mejor es olvidar.

Llanto de pasión.
No recuerdo quién fue
a la que tanto amé.
Qué cansado que estoy.
Recuerdos que al final
son un cruce de caminos.
¿Qué tal Lico Manuel?
Ya ves, vuelvo a donde empecé

FELIZ CUMPLE FANTASMIN

Ahora sé tan poco de ti, apenas si nos escribimos o hablamos, pero siempre vives en el lugar donde viven los que no puedo olvidar, vives donde vas a vivir siempre en mí. Te quiero mucho niña., feliz cumple! Cada día más joven :-D




Devoro
Devoro..
..el maquillaje de tu rostro
y el compacto de tus polvos
y el colorete

Devoro..

..ese rímel en tus pestañas
y el sombreado de tus párpados
y tu crema facial
y es que en ti
y es que en ti todo me sabe a pan
angélical

y arriba la pintura de tus labios
que consumo con gusto
y te arrebato
decenas de microbios
deliciosos
que tu lengua transporta
hasta la mía

y desde tus arroyos de saliva
mi beso se desliza por tu cuerpo
sorbiendo las bacterias que pululan
sobre tu body-cream

y luego
también está
el tembloroso rocío
de tus gotas de sudor.

y por fin dejas libres e incitantes
las sendas que conducen a tus sales vaginales
o a tus heces
pues esas son, sí,
las máximas ofrendas que me ofreces
las sendas que conducen a tus sales vaginales
o a tus heces
pues esas son
las máximas ofrendas que me ofreces

y yo me pregunto
yo me pregunto
yo me pregunto: ¿y tú quién eres?
mas no investigo
es esa tú que tú me muestras
la que deseo al ir contigo.
es esa tú que tú me muestras
la que deseo ir contigo.

TONY Y PUPU

Por la calle pasa un señor con un triciclo anunciando que canjea pollitos por botellas. Mi hijo de apenas 7 años me dice que le canjeemos los pollitos, yo por evitar todo le digo que no tenemos botellas, que no es mi costumbre llevar botellas en los bolsillos cuando salgo a la calle. Él se escapa de mi mano y le dice al señor que le vamos a comprar los pollitos, luego me mira con su cara llena de amor y me convence, le doy unas monedas y el tipo me da dos pollitos. Luego vamos a una tienda y compramos una caja, los depositamos ahí y vamos a casa. Todo el camino le trato de explicar que esos animalitos no son para criarlos como mascotas, pero sus 7 años no entienden razones.

En casa les damos agua y él los bautiza como "Tony" y "Pupu". Se pasa la tarde entera observándolos. De pronto me llama alarmado y voy a ver qué sucede: "Pupu" está muerto patas arriba y "Tony" se ha enajenado y empieza a correr y estrellarse contra las paredes de la caja. De pronto zambulle el pico en el recipiente que le pusimos con agua y muere.

Adrián abre sus ojazos y me dice que hemos comprado el primer pollito suicida de la historia.

TOALLAS

Quedo con Y en ir al cine, no escogemos una película especifica, preferimos que al azar nos lleve a una buena. Llego cerca de las siete de la noche a su casa, toco el timbre y no tarda mucho en abrir, pero no está cambiada aún, apenas trae encima una bata. No hace falta que le diga nada para que adivine mi desconcierto. Sonríe y me pide algo:

-Hazme un favor.
-¿Qué se le antoja a la reina hoy? ¿Quiere que le traiga el carruaje real para llevarla al cine?
-Si, pero antes deseo que me compres algo.
-¿Qué vendes?
-No vendo nada idiota, necesito que vayas a la farmacia por algo
-¿Estás enferma?
-Algo así.
-¿Entonces ya no vamos al cine?
-Si, pero necesito que me compres algo para poder ir.
-¿Un cerebro?
-No, necesito toallas higiénicas.
-No jodas, no voy a comprar eso.
-¿Por qué no?
-Porque es hacer el ridículo, no sé que diablos pedir, me van a mirar raro.
-Siempre te miran raro, ya deberías estar acostumbrado.
-No voy a ir.
-¿Vas o te pego?
-Ves que hablando se entiende la gente.

Me da el dinero y me voy, escucho lejanamente que me dice algo pero no la entiendo, qué más da, sólo quiero comprar eso e ir al cine. Por suerte la farmacia queda apenas a una calle, y por mala suerte está llena de gente, así que mientras espero que se vayan, finjo mirar algunas cosas en los mostradores pero al parecer todos están esperando que se vayan los demás. La hora del cine me apura y decido comprarlas pase lo que pase. Observo a las vendedoras en busca de una que inspire confianza pero ninguna lo hace, es más, todas parecen estar en la plenitud de la menopausia y a punto de colgar para siempre las toallas higiénicas. No me queda otra, enfrento a una que luego de escucharme me lanza un montón de confusas alternativas:

-¿Cómo las desea, acolchadas?
-Como si estuviera comprando una almohada o un cojín.
-¿Con alas, sin alas o flexialas?
-¿Acaso he venido a comprar un pajarraco o unas toallas higiénicas?
-¿De día, de noche?
-¿Existen "de tarde"?
-Con gel, con malla seca
-¿Estoy comprando una malla para jugar tenis acaso?
-¿Con cubierta suave?
-¿Existen con cubierta dura?
-¿Para flujo leve, moderado, abundante?
-Tengo bastante confianza con mi amiga pero tampoco es como para andar midiendo cómo es que va el dique.
-¿Con esencias naturales, normales?
-¿Existen las "anormales"?
-¿Invisibles?
-¿Las que usa la mujer invisible para no delatar su presencia?

Nada de lo que respondo le causa media sonrisa. Le pido cualquiera y regreso. Se las entrego y me mira como quien mira a alguien que has mandado a traer caramelos y en lugar de eso trajo clavos. La interrogo con la mirada.

-Éstas no son.
-¿Por qué?
-Éstas son de noche.
-¿Y no estamos de noche acaso?
-Pedazo de animal, son "de noche" porque sirven para dormir, no ves que son grandazas porque las vas usar más tiempo.
-Póntela nomás y vamos.
-Que se la ponga tu vieja, yo no voy a salir con ese bulto puesto, voy a parecer un travesti super dotado con esa cosa puesta en la vagina.

-Exagerada.
-No me des la contra, ve por otras.

Salgo de la casa y voy directo a decirle a la vendedora que la mujer invisible está con la regla, que necesito las toallas especiales para ella.

CULEBRITICA

Estoy caminando por el colorido Parque Universitario, en el camino me cruzo con pirañas, putas, vagos, policías y todo tipo de menesterosos. Un grupo de gente está arremolinada ante algo que no sé qué es, me dejo llevar por mi curiosidad y me acerco -siempre con las manos en los bolsillos, no es que haga frío, es que hay demasiado delincuente rondado a la espera de una distracción para arrancharte lo primero que puedan- y me encuentro ante un charlatán que tiene enrollado en su cuerpo una enorme culebra y nos explica las bondades curativas de ciertos menjunjes preparadas en base a ellas.

Nada de esto parece entusiasmar al público, entonces decide dar un giro de rubro y de vender pomadas en base a culebras, le ofrece ahora al respetable tomarse fotografías con el animalejo que parece estar siempre dormido. Una chica le dice a quien parece ser su novio que se tome una foto, éste en un acto de lucidez le dice que no, que es peligroso, ella le hace una mueca caprichosa y le susurra algo al oído, a él le brillan los ojos (y todos intuimos lo que le ha prometido a cambio) y de un paso adelante, le pone un par de monedas al charlatán en la mano y éste le empieza a enrrollar el bicho en el cuerpo, luego se aleja y se dispone a tomar la foto con una antiquísima cámara que nadie sabe cómo diablos apareció ahí.

Cuando va por la segunda foto, la culebra parece notar que es victima de una explotación laboral y a manera de protesta decide ajustar el nudo sobre el cuello del arriesgado novio y lo empieza asfixiar ante el terror de todos los presentes que no atinamos a hacer nada (salvo la novia que empieza a gritar y tomarse el pescuezo como si la culebra la ahorcara a ella), el improvisado fotógrafo deja la cámara y guerrea con el animal para tratar de desatarla de la cada vez más desfalleciente victima que empieza a tomar un color violáceo muy cercano a la muerte. El animal no parece ceder a pesar que el charlatán la golpea con la funda de la cámara, y justo cuando el noviecillo valiente va exhalar su último hálito de vida, la culebra se desenreda y trepa mansamente sobre las rejas del Parque. Desde allí parece observar nuestras tontas y asustadas caras. Algunos distraídos que recién se han acercado aplauden pensando que acaban de llegar al final de un arriesgado acto en que una vez más el hombre sale triunfante ante el salvaje animal. El dueño del animal ve en esto una oportunidad única y empieza a pedir dinero y anunciar la repetición acto, los recién llegados le echan unas monedas y luego él trata de convencer al resucitado novio para repetir la maniobra. Decido irme de ahí mientras deseo que a la próxima ojalá el animal haga justicia y ahorque al charlatán.

MIERDA DE CIUDAD

Esta canción viene perfecta para un día como el 31 de octubre en que la ciudad se llena más que nunca de gente tonta que sale en manada y disfrazada hasta el ridículo a hacer estupideces. Si algún día inventan un día en que todos deban salir desnudos a la calle, seguro todo el mundo sale así. Patético hasta el final.



Kortatu - Mierda de ciudad.

Todo este sábado me lo voy a pasar
Privando en mi casa hasta reventar.
Ya estoy harto no quiero salir más
Siempre lo mismo, mierda de ciudad.
En la calle tontos que saludar,
coches zeta, un cacheo en el portal,
chulos de puta teniendo que aguantar
Siempre lo mismo, mierda de ciudad.

No hace falta que nos lo diga nadie,
ya sabemos que es un pataleo gratis
no cambiará nunca esta situación
siempre lo mismo, mierda de canción.